viernes, 28 de diciembre de 2012

Era joven e inexperto y, por lo tanto, moral. Porque, ¿qué es la moralidad sino un prejuicio?
-¿Me cree loco?
Sin esperar respuesta, prosiguió:
-¿Quién es cuerdo? ¿Quién es loco en nuestro mundo, quién es virtuoso y quién vicioso? ¿Lo sabe? Yo no.

Mary Shelley, Frankenstein (o el moderno Prometeo)

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