viernes, 25 de febrero de 2011
Nada.
He aquí una entrada totalmente irrelevante cuya única finalidad es recordaros que sigo existiendo.
Qué mal se me da cumplir lo que prometo. Llevo -otra vez- bastante tiempo sin actualizar... y más que nada es porque no ha pasado nada especialmente relevante. (O, al menos, nada que me apetezca contar por estos lares).
Diría otra vez que a partir de ahora voy a escribir más... pero creo que no estoy en condiciones de hacer ninguna promesa. Escribiré cuando me apetezca, ni más ni menos. O cuando tenga algo que contar.
Ese es precisamente el problema. No tengo nada que contar porque nunca pasa nada. Nada. Nunca. Nada.
Por eso no soy capaz de llevar un blog al día. Todos tenéis cosas sobre las que escribir, aunque prácticamente son siempre las mismas. "Te echo de menos." "Te quiero pero tú a mí no" "Ojalá supieras que existo" Deprimente. Todo, deprimente.
Y, qué queréis que os diga... pero si para escribir un blog, tienen que pasarme cosas deprimentes, casi que me viene mejor quedarme como estoy. No escribir un blog, o seguir con entradas igual de irrelevantes...
Pues bien... la conclusión es que voy a escribir cuando me venga en gana lo que me venga en gana. Y sobre lo que me de la gana. Y si me da la gana, puedo escribir sobre nada.
Qué mal se me da cumplir lo que prometo. Llevo -otra vez- bastante tiempo sin actualizar... y más que nada es porque no ha pasado nada especialmente relevante. (O, al menos, nada que me apetezca contar por estos lares).
Diría otra vez que a partir de ahora voy a escribir más... pero creo que no estoy en condiciones de hacer ninguna promesa. Escribiré cuando me apetezca, ni más ni menos. O cuando tenga algo que contar.
Ese es precisamente el problema. No tengo nada que contar porque nunca pasa nada. Nada. Nunca. Nada.
Por eso no soy capaz de llevar un blog al día. Todos tenéis cosas sobre las que escribir, aunque prácticamente son siempre las mismas. "Te echo de menos." "Te quiero pero tú a mí no" "Ojalá supieras que existo" Deprimente. Todo, deprimente.
Y, qué queréis que os diga... pero si para escribir un blog, tienen que pasarme cosas deprimentes, casi que me viene mejor quedarme como estoy. No escribir un blog, o seguir con entradas igual de irrelevantes...
Pues bien... la conclusión es que voy a escribir cuando me venga en gana lo que me venga en gana. Y sobre lo que me de la gana. Y si me da la gana, puedo escribir sobre nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario